"Estas definiciones, sin embargo, son académicas, teóricas, incruentas - no algo por lo que se quiera dejar el hogar (el máximo objetivo de un buen manifiesto). Son necesariamente para un raciocinio frío y para comparaciones [...]. Los manifiestos, sin embargo, son martillados en la mente, como una experiencia dolorosa (y sólo recientemente los neurólogos han descubierto los mecanismos dolorosos que cementan horrores en nuestros cerebros). Son repetitivos, encantadores, responden a los imperativos de la historia, y esperan evitar la catástrofe con magia o lógica. [...]
Los manifiestos usan cualquier herramienta retórica disponible - rimas, malos chistes, juegos de palabras, mentiras indignantes - y siempre acuñan nuevas metáforas, en un intento de persuadir. [...] Los manifiestos son poesía escrita por alguien a la carrera. Tienen una cualidad histérica y telegráfica (hoy, un truncamiento dado por Internet) como si quien lo envía no quisiera pagar por sílabas extra."
Jencks, Charles; Kropf, Karl (2006) Theories and Manifestoes of Contemporary Architecture.London: Wiley Academy. p 7.
Los manifiestos usan cualquier herramienta retórica disponible - rimas, malos chistes, juegos de palabras, mentiras indignantes - y siempre acuñan nuevas metáforas, en un intento de persuadir. [...] Los manifiestos son poesía escrita por alguien a la carrera. Tienen una cualidad histérica y telegráfica (hoy, un truncamiento dado por Internet) como si quien lo envía no quisiera pagar por sílabas extra."
Jencks, Charles; Kropf, Karl (2006) Theories and Manifestoes of Contemporary Architecture. London: Wiley Academy. p 7.
Ver Woods, Lebbeus